Nada que informar en Zempoala

octubre 3rd, 2017 | by Redaccion

POR: Daniel Pineda

El Primer Informe de Gobierno en el municipio de Zempoala – hecho a puerta cerrada -, es sólo una colección de buenas intenciones que jamás han llegado a concretarse debido a un alcalde deslucido y hasta agotado por presiones tanto externas como internas de un mandato que adolece de un rumbo claro.

Este Gobierno del empresario Héctor Meneses Arrieta, ha venido a menos; de grandes expectativas de quien esgrimía conocer el municipio y tener grandes planes para transformarlo,  se ha reducido a una desdibujada burocracia juvenil que en su inexperiencia lleva su pecado. Más aún, ha transitado en este año de la ineficiencia a la soberbia con una arrogancia tal que ni los más recalcitrantes conservadores han podido igualar en tan corto lapso.

 El libro del Informe entregado a la Asamblea Municipal sigue en puntos suspensivos, como si se tratara del Plan Municipal de Desarrollo y no, lo que se supone, las acciones, obras y la descripción del arduo servicio público. Meneses Arrieta está quedando a deber por mucho y veamos algunos puntos.

El conflicto de interés. Por ser dueño de un par de firmas dedicadas a la construcción, el edil Héctor Meneses está realizando obra pública en por lo menos 6 municipios, lo que es una irregularidad pues se trata de un funcionario público activo.

Ha sido tal su relación con esos municipios, que hasta los informes de aquellos o el discurso de toma de protesta fue copiado con puntos y comas creyendo que nadie se iba a dar cuenta.

Sin embargo, el peor problema es el que tiene en casa. La creciente inseguridad se ha desbordado de tal suerte que hasta la delincuencia lo ha hecho frente a las narices de la propia alcaldía donde pernocta la Policía Municipal.

Junto al déficit de elementos de seguridad en las calles de cerca del 70 por ciento de acuerdo a las recomendaciones de la ONU, la inoperancia de Laura Salgado Peñafiel, quien fue presentada como la solución a este flagelo, resultó peor pues señalamientos de ineptitud y hasta agresiones son repetidos de parte de la población y de elementos de la misma corporación.

Los fraccionamientos del sur del municipio son prueba clara de ello, pero ya nadie se salva de delitos como el robo, el abigeo y asalto a casa – habitación. No hay cifras, pero sin duda los delitos se han disparado.

La falta de obra pública es evidente. Es la fecha que no se ha realizado ni siquiera una reunión en el seno del Comité para la Planeación del Desarrollo Municipal por evidente falta de recursos. Se quiere disfrazar esto iniciando obras que no requieren más que maquinaria como drenajes o mantenimiento de caminos.

En el peor de los casos, Meneses Arrieta le apuesta a darle pan y circo  al pueblo como lo hizo con la fiesta del municipio del 4 de julio, las fiestas patrias y corridas de toros para adormecer al pueblo mientras gana tiempo y llegan los anhelados recursos.

En verdad que es un desastre el municipio en materia financiera; los recursos han sido recortados al máximo con el costo que ello implica y cientos de ciudadanos reciben un no como respuesta a cada planteamiento que realizan, llegando al hartazgo exacerbado. La racionalización de recursos es un pretexto burdo que pocos se tragan.

 El alcalde “gallito” como le llaman algunos funcionarios a Meneses Arrieta por eso de envalentonarse para todo y no hacer nada en materia de transformación social, es un mote hasta corto para quien ha hundido en la desesperanza y la frivolidad al municipio en tan poco tiempo, creando un saldo del que no se mencionó ni una sola palabra en el Informe.

Lo sucedido en el bulevard San Alfonso que da acceso a fraccionamientos como La Joya, Los Ciruelos, La Emeralda, Rinconadas de San Alfonso, Santa Matilde y muchos más, y  cuya obra duró menos de una semana antes de ser levantada la carpeta y vuelta a colocar, es la prueba fehaciente de lo que está sucediendo en todos los rubros en el municipio, que demerita cualquier discurso por suntuoso y hasta progresista que pueda enarbolar. La realidad supera a las palabras.