Barco priísta a la deriva

diciembre 6th, 2017 | by Redaccion

 

Gasto Social

César Peña*

Los veloces sucesos dentro del priísmo de cara a la sucesión presidencial, aunado al mal trabajo del Gobierno Federal y los trastabilleos de las administraciones en los estados gobernados por ese partido, sin duda que le pasarán factura en las votaciones del siguiente año, de lo cual ya hay visos de esta decadencia.

                La primer encuesta de diciembre, tras el destape de José Antonio Meade como su precandidato de unidad, es contundente; hasta el fondo de las preferencias con el 16 por ciento, casi la mitad que López Obrador con 30 puntos y muy por debajo de Anaya y Mancera, los posibles abanderados del Frente Ciudadano, con 22 y 23 puntos, respectivamente.

¿Que necesita el PRI a estas alturas para salir del hoyo en que se encuentra?, la respuesta es amplia, sin duda. Además de romper con aquellos que le han hecho daño como finalmente lo hizo con ex gobernadores como César y Javier Duarte, Borge y otros tantos pillos, su operación cicatriz está llegando de manera tardía en lugares donde hubo cacería de brujas como Hidalgo.

Meade no es precisamente la hermana de la caridad que se ajuste a los parámetros de bondad e integridad y ahora sus detractores le están sacando sus complicidades, tanto con panistas como con priístas y eso lo sabían de sobra éstos últimos.

                Para nadie es un secreto que el priísmo emprendió un ajuste de cuentas con sus propios traidores internos acusados de olveristas y no sólo los marginó, sino que hasta los excluyó de los puestos públicos. El precio de ello, es que adolece de operadores políticos en muchos lugares y peor aún, cuenta con más enemigos salidos de sus propias filas.

                El partido está sufriendo también los errores del Gobierno Federal y la obcecación de Enrique Peña Nieto con sus reformas estructurales, con su fracasada política de seguridad, la escasa sensibilidad y la demagogia en muchos casos, lo siguen hundiendo. Hoy, el empecinamiento en la Ley de Seguridad Interior, le dejará ya no en el sótano, sino en el subsuelo de la popularidad y aceptación social.

                Otra, el PRI necesita empujar candidatos con presencia y realmente honestos, líderes natos y gente con trabajo, no a los mismos serviles de siempre. Al Senado, suenan desde el propio Osorio Chong, como Fernando Moctezuma y Víctor Velasco por los varones y Nubia Mayorga y Carolina Viggiano por las mujeres. Me parece que tan sólo Moctezuma y Mayorga la libran en ese sentido.

                Lo mismo pasa con los aspirantes a las diputaciones federales y locales, cuyos primeros lugares están reservados para gente de la confianza del gobernador Omar Fayad Meneses, que en la inexperiencia llevan el pecado, además de que algunos, con menos de un año de trabajo, ya dieron muestra de su incapacidad.

                La estrategia del PRI no puede ser sólo atacar como lo han hecho estos días, a quien ven como su enemigo, AMLO. Su enemigo lo tienen en su propia casa y se trata de sus propios errores, su propia ambición y el deseo del poder que los hace no mirar ni escuchar al pueblo.

No se trata de organizar las posadas y dar regalos y piñatas en todos los barrios y colonias de Hidalgo y del país como le han ordenado a la estructura tricolor. De nada sirve pintarse de un inocente corderito cuando todo el tiempo han traído la piel de lobo que les quema.

 * Escritor, periodista y economista